CURADORA RESIDENCIA

Mara Caffarone / Temporada19

MARA CAFFARONE
Temporada19 / 2022, marzo

Bio
Nació en C.A.B.A (Argentina).
Estudió en la Escuela Nacional de Cerámica “Fernando Arranz” durante 5 años. Luego continuó sus estudios en la Universidad de Buenos Aires en la carrera de diseño gráfico.
Entre mayo del 2009 y diciembre del 2012 creó, gestionó y curó el proyecto expositivo experimental “Bonjour Galeria”.
En 2012 realizó su primera muestra individual en “Galería Isla Flotante”. En 2015 participó en el programa de artistas de la Universidad Torcuato Di Tella – UTDT, donde cursó clínica de obra con Ines Katzenstein y Diego Bianchi. En 2016 fue seleccionada como agente del Centro de Investigaciones Artísticas dirigido por Roberto Jacoby. En 2022 fue seleccionada y becada para el programa de formación “Artistas x Artistas”, de la Fundación El Mirador. Previo y en paralelo a dichos estudios realizo seminarios y talleres con: Leila Tschopp, Juan Tessi, Ernesto Ballesteros, Luis Teran, Silvia Gurfein, Fernanda Laguna, Karina Peisajovich, Mónica Giron, Laura Batkis, Mariela Scafatti, Horacio Gonzalez, Diego Sztulwark, Cintia Mezza, Claudio Iglesias, Santiago Villanueva, Juan Laxagueborde, Eduardo Navarro y Rosario Bléfari.
Realizó muestras individuales y colectivas en espacios como: Fundación Federico Klemm, Museo Castagnino-Macro, Galería Isla Flotante, Gachi Prieto Galería, Granada Galería, Appetite Galería, Militantes Galería, Quimera Galería y Casa del Bicentenario, FACA Feria de arte y en La Casa de la Cultura de Tlalpan (MEX.).
Vive y trabaja en C.A.B.A.

Proyecto
Llegué a Curadora Residencia con la idea de recoger sedimento arcilloso de las orillas del río cercano y realizar algunas planchas de arcilla con ese barro.
Luego de explorar la zona, emplacé las placas de arcillas en algunos puntos específicos, para que pudieran las mismas funcionar como registro del contexto en el que las había ubicado y así dar cuenta de todo contacto con su superficie: huellas de distintos objetos, desprendimientos de ramas u hojas arrastradas por el viento, rastros de insectos que las recorran o atraviesen, etc. Durante todos los días de mi estancia en la residencia hice un relevo de las placas, tanto para poder ir constatando las modificaciones del registro que se iban generando sobre el material, como para mantener la humedad del mismo.
Luego de explorar la zona, emplacé las placas de arcillas en algunos puntos específicos, para que pudieran las mismas funcionar como registro del contexto en el que las había ubicado y así dar cuenta de todo contacto con su superficie: huellas de distintos objetos, desprendimientos de ramas u hojas arrastradas por el viento, rastros de insectos que las recorran o atraviesen, etc. Durante todos los días de mi estancia en la residencia hice un relevo de las placas, tanto para poder ir constatando las modificaciones del registro que se iban generando sobre el material, como para mantener la humedad del mismo.
Pasados los días, una vez que las placas se secaran, construí un horno de ladrillo y carbón, para hornear las piezas resultantes del proceso.

DIARIO
Mi proyecto estaba vinculado con el contexto y su cercanía al río. Con retomar los saberes de la disciplina cerámica, que había practicado diariamente durante 5 años consecutivos y que nunca había incorporado a mi obra.
Me interesaba llevar a cabo este proyecto, como parte de mi investigación acerca de las posibilidades del dibujo concebido desde acciones y movimientos mínimos. Como registro fugaz y casi imperceptible de su contexto.
Los primeros días de residencia fueron de recorrer y explorar las cercanías, visitar las orillas del río Ubajay para testear los suelos. Fui a dos áreas distintas de la costa a buscar muestras de suelo arcilloso para evaluar cuál era más apta para trabajar.
Al día siguiente volví al Balneario Municipal a buscar arcilla en gran cantidad. La experiencia de poder utilizar el propio suelo del río me parecía conmovedora.
Al volver a la residencia me puse a trabajar en el amasado de la pasta. La pasta era dócil y amable.
De ese primer balde de material recolectado pude sacar 3 panes completos de arcilla. El color de la arcilla ya amasada era de un gris denso, profundo, como de cemento mojado. Ese día la deje descansar para que se asiente.
Al día siguiente comencé a estirar la pasta para realizar las planchas que iba a disponer en distintos sitios como placas de registro del contexto. En los días siguientes me dispuse a llevarlas a los lugares que había elegido para ubicarlas.
Algunas placas las ubique dentro del terreno de la residencia. La más grande la dispuse en un pequeño bosque a unas 10 cuadras. El primer día que intenté trasladar esa placa, me ayudé de un pallet y una zorra de carga, pero solo llegué hasta mitad de camino. Las calles en Rincón son de arena y a veces tienen grandes pozos y charcos productos de los días previos de lluvia.
Era una tarea compleja llevar yo sola, moverme lento trasladando todo ese peso evitando sobresaltos para que no se dañara.
En el transcurso del trayecto empezó a oscurecer y decidí abandonar el pallet con la placa de arcilla al costado del camino, la envolví en unos plásticos para que pasara desapercibida.
Al volver a la mañana siguiente al lugar para terminar el trayecto, descubrí que el pallet ya no estaba.
Alguien se lo había llevado y había dejado la plancha de arcilla sobre los pastizales.
Sin pallet no tenía mucha más chance que terminar el recorrido arrastrando la placa suavemente sobre el plástico en la que lo había envuelto. Las calles de arena ayudaban al deslizar y acompañaba la caminata con un sonido que me recordaba al ruido del agua del río. Logre llegar al bosque y ubicar la pieza.
Los días subsiguientes repetí mis caminatas y visitas diarias a los distintos lugares donde cada placa estaba ubicada, para poder ver el proceso que cada una comenzaba a transitar hasta secarse por completo. Algunas se quebraron azarosamente, otras logré dividirlas en baldosas rectangulares.
Unas funcionaron mejor que otras, algunas planchas devinieron en otro tipo de registro, que hablaba de procesos impensados hasta ese momento.
Luego, una vez secas todas las piezas, me dispuse a armar el horno de ladrillos y carbón.
En total realicé 3 horneadas para poder cocer todas las partes resultantes. Al ser un tipo de horno rudimentario, no tiene un control preciso de la temperatura, y queda condicionado a las variables de viento que aviva al fuego y modifica la combustión del carbón. Este proceso impredecible hacía que cada final de horneada fuera una incógnita. Y que cada pedazo de pieza adquiriera particularidades y diferentes tonos de color naranja y manchones negros que las singularizaba del resto. Ya no eran parte de una misma placa gris homogénea. Ahora cada una tenía una belleza nueva. Lo que antes era una plancha de color uniforme. Ahora era una especie de rompecabezas indescifrable. Re-armar cada una de las placas completa, era una nueva arqueología del río.
Al ser este un proyecto en un territorio ajeno, había muchas variables del proceso que podían fallar o en su devenir presentar imprevistos que hicieran que tuviera que re-evaluar el trabajo y reestructurar la continuidad del mismo. Eso era algo que particularmente me interesaba transitar y le daba sentido a la experiencia de estar en la residencia. Vivenciar cuánto iba a permanecer fiel a lo que había podido planificar y cuánto se iba a presentar como un hallazgo inesperado, era el tono que atravesaba todo el trabajo. Un proyecto con muchas variables abiertas y pocos lugares seguros.

Contacto
caffaronemara@gmail.com
@maracaffarone

Bruno Del Giudice / Temporada19

BRUNO DEL GIUDICE
Temporada19 / 2022, marzo

Bio
Nació en Resistencia (Chaco, Argentina), en 1987.
Artista y Diseñador Gráfico por la Universidad Nacional del Nordeste. Ha realizado diversos talleres de fotografía, dirección de arte, dirección audiovisual y formó parte de “Estonoesunacademia” taller de arte dirigido por Diego Figueroa.
Fue codirector de “Mula”, galería nómade y coordino TAPE, taller de prácticas experimentales. Fue becado por el Instituto de Cultura del Chaco, el Fondo Nacional de las Artes y el Colectivo Coleccionismo Federal para realizar clínica de seguimiento y producción con Cuauhtémoc Medina, Pablo Siquier, Santiago Villanueva, Andrés Labaque, Alejo Ponce de León y Aníbal Buede.
Entre las muestras colectivas que participó destacan en 2021 “Aragon Park II”, curaduría por Marlon de Sarambuja en Madrid, España, en 2019 “Peluscencias”, curaduría por Joaquín Barrera en Munar, Buenos Aires, en ese mismo año “Colección en Diálogos”, curaduría por Paula Carella, muestra Inaugural del nuevo Museo de Arte Contemporáneo MARCO La Boca, Buenos Aires y mostro individualmente en 2019 “Selva de Río Oro” curaduría por Joaquín Barrera en Galería Fundación el Mirador, Bs. As. y en 2017 “Si volvieran molinos rojos”, curaduría por Carlos Herrera en Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, Buenos Aires, entre otras.
En 2018/2019 integra el Programa de Artistas de la Universidad Torcuato Di Tella bajo la dirección de Carlos Huffman e Inés Katzenstein con seguimiento de clínica y producción de Diego Bianchi y Valentina Liernur. En 2019 Forma parte de los artistas en residencia de los talleres del Museo de Arte Contemporáneo de la Boca. Ese mismo año es becado por Galería Fundación el Mirador para formar parte del Programa de Artistas X Artistas.
Desde el 2021 hasta la actualidad codirige “lacalor” estudio de producción de obra gráfica y espacio expositivo independiente en la ciudad de Madrid, España.
Vive y trabaja entre Resistencia y Madrid.

Proyecto
Obra amante es un proyecto que parte de la fijación de una idea puntual, contemplar y accionar. Pinto estrellas rojas de forma detallada en lienzos pequeños, poco a poco. En paralelo, con una forja casera, transformo clavos, hierros encontrados o tornillos de llantas de autos en cuchillos.
Las estrellas rojas son soles que en su momento de bonanza daban vida a los planetas que componían su sistema solar, las vemos rojas porque murieron, se apagaron hace miles de millones de años y la luz que emanaba de ellas aún sigue viajando hacia nosotros. Con delay esa luz sigue recorriendo los miles de millones de km de distancia. Son fantasmas, ecos del cosmos.
Hay una hipótesis acerca del primer hombre en realizar las pinturas rupestres; que éste era un ser desprovisto de destreza para cazar y para darle valor a su vida se creó una función en la manada, la pintura.
¿El artista como ser elevado o sobreviviente?
La idea puede partir de un instinto primario de supervivencia del hombre primitivo, contemplar el cielo en busca de respuestas y hacer un arma para cazar. También de algo que se desvanece y que puedes mirar de lejos, las probabilidades, pensar en arriesgar o dejar de hacerlo para adoptar otro rol que lleva a otras formas de hacer. Quizás practicar formas de alivio. Dejar morir formas de ti y adoptar otras. O saber que algo se está muriendo y ser consciente de ello.
La producción en Curadora consistió en dos acciones que se dieron en paralelo, por un lado buscar y encontrar materiales (barro y ladrillos) y construir de forma rudimentaria una fragua a carbón para forjar cuchillos. Por otro lado realizar pinturas de estrellas rojas.   

Contacto
brunodelgiudice.01@gmail.com
www.brunodelgiudice.com
@brunodelgiudice



Pablo Martínez / Temporada19

PABLO JAVIER MARTÍNEZ
Temporada19 / 2022, marzo

Bio
Nació en Jujuy (Argentina), en 1984.
A los 18 años se trasladó a Córdoba, lugar donde actualmente vive y trabaja.
Es fotógrafo y artista visual. Estudió Fotografía en el Centro de Estudios Fotográficos en Córdoba. Continuó su formación en clínicas de arte contemporáneo con artistas como Lucas Di Pascuale, Ana Gallardo, Gerardo Repetto, entre otrxs. Actualmente cursa la Especialización en Prácticas Artísticas Contemporáneas en la UNC.
Expuso individualmente en Córdoba, Jujuy, Uruguay y España. Participó en diversas muestras colectivas, entre ellas de Bienal Sur y del Festival de la Luz. Participó en Ferias de arte contemporáneo en Córdoba, Bs As, Lima-Perú y Barcelona-España.
Obtuvo Becas y residencias, entre ellas del Fondo Nacional de las Artes, Beca del Museo Caraffa (Cba), Residencia Yungas Arte contemporáneo (Tucumán), Beca Proyecto Imaginario (Bs As), Residencia La Sala que Habito (Cba) y Residencia en Espacio de Arte Contemporáneo (Uruguay).
Entre los premios y reconocimientos que obtuvo destacan en 2020 el 1º Premio Salón provincial de Artes Visuales, Jujuy. En 2019 el 1º Premio del Salón Nacional de Artes visuales Villa María, Córdoba. En 2016 el 1º Premio en Fotografía en Salón de Jujuy. A la vez entre 2016 y 2021 fue finalista en diversos premios de artes visuales como ser: Salón Nacional, Premio ITAÚ, Salón Nacional de Tucumán, Premio UNNE, Premio Céfiro y Premio AYERZA de Fotografía.
Actualmente co-dirige junto a Valeria López el proyecto Satélite en la ciudad de Córdoba.

Proyecto
Durante la residencia continué con un proceso que venía desarrollando el último año. Se trata de una acción que consiste en imitar libros manualmente, recorrer cada palabra, cada letra, cada punto, cada número de página, cada signo de pregunta. En este sentido lo último que hice fue copiar un libro completo de Rodolfo Kusch.
La copia o reproducción la realizo sobre papeles utilizando papel carbónico como medio de traducción, con la particularidad que cada hoja final contiene sobre un solo plano la acumulación o extensión de todo un capítulo.
Durante Curadora continué con este procedimiento, no ya sobre libros completos sino sobre algunos apartados o sobre algunos textos puntuales. De esta manera me llevé una mochila cargada de libros y fotocopias que seleccioné de mi biblioteca personal para continuar con esta acción en la residencia. A modo de resumen copié y acumulé textos/dibujos de Alfonsina Storni, W. Herzog, Todorov, Kafka, Ticio Escobar, Silvia Rivera Cusicanqui, Susan Sontag, Danowski-Viveros de Castro, El Eternauta, etc etc.
El pensamiento y lo manual. El pensamiento como pura intuición.
Intuitivamente un día antes de viajar cargué y me llevé una botella con agua del Río Suquía, río que atraviesa la ciudad de Córdoba. Al llegar a Rincón e ir a recorrer la zona fui cargando botellas con agua del rio Ubajay. Luego congelé ambos ríos en el freezer, como una manera de detener y contener el tiempo por un instante. Por último, realicé unas acciones para descongelar estos hielos-ríos y hacerlos confluir en un dibujo azaroso.
En la convivencia con lxs compañerxs fuimos compartiendo nuestras prácticas, así fué que en alguna de las idas al río también buscamos arcilla, y aprovechando el hermoso horno que fabricó Mara, le sumé unas pequeñas placas con algunas frases que fui anotando durante esos días. Así, pude hacia el final de la residencia hornear esas frases como otra manera de sostener el tiempo y la experiencia en Curadora, “Nuestro mínimo utópico”.

Contacto
martinezpablojavier@hotmail.com
www.martinezpablojavier.com
@pablojaviermartinezz

Sol Echevarria / Temporada19

SOL ECHEVARRIA
Temporada19 / 2022, marzo

Bio
Nació en Buenos Aires (Argentina), en 1983.
Escritora, editora y curadora independiente.
Es Licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires. Cursó el Programa de artistas, críticos y curadores del Di Tella y actualmente se encuentra cursando la Maestría en Curaduría en Artes Visuales en la Universidad Nacional de Tres de Febrero.
Sus proyectos giran en torno al cruce entre literatura, ensayo y artes visuales. Fundó y dirigió la revista cultural No Retornable, cuya propuesta fue captar los movimientos del pensamiento y del arte para difundirlos (2005-2015), y también la galería de arte contemporáneo Acéfala, entendida como plataforma de acción para llevar a cabo investigaciones y proyectos artísticos (2015-2020). Actualmente co-dirige el sello editorial Excursiones, dedicado tanto al ensayo latinoamericano contemporáneo como a las artes visuales, y es editora de la sección de arte de la revista cultural Otra Parte. 
Fue ganadora de la convocatoria “Laboratorio Federal” de MuseosBA para llevar a cabo una residencia en el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori. Obtuvo la Beca Activar Patrimonio para desarrollar su proyecto “Curaduría intangible” en el Museo Nacional de Bellas Artes y también obtuvo las Becas Creación del Fondo Metropolitano y del Fondo Nacional de las Artes (2021). Entre sus proyectos curatoriales se destacan “Bienal fantasma” en la UTDT (2021) y “La cartografía y otras narrativas abiertas” PROA21 (2018-2019).
Vive y trabaja en Buenos Aires.

Proyecto
“Un río para volver a casa”
Durante la residencia me propuse terminar un texto de no ficción híbrido entre crónica, ensayo y prosa poética que había comenzado el año anterior bajo la forma de ejercicios reflexivos o intentos de aproximación de la escritura a la obra de arte y aquello que habita por fuera del lenguaje. Desde el comienzo, la figura del río me permitió articular y poner en movimiento mi historia personal y la de mis antepasados, en particular la de mi abuela nacida a orillas del San Javier. Por eso, dada su cercanía al río y el pueblo, el espacio de Curadora era la oportunidad perfecta para seguir desarrollando este proyecto de escritura.
En la investigación que desarrollé a lo largo de las semanas que estuve en la residencia hice foco en dos libros. Por un lado, las crónicas del jesuita Florian Paucke, quien describe e ilustra su viaje y estancia en la comunidad mocoví de la reducción santafesina de San Javier en los años 1749-1767.  Por otro, las crónicas de William Perkins de 1866, escritas durante el viaje exploratorio que hizo en forma de caravana por la costa del Paraná junto con inmigrantes ingleses y norteamericanos, dentro de los cuales aparece mencionado mi tátara abuelo. Casi al final de mi estadía viajé a San Javier y visité la colonia California persiguiendo rastros de esta historia. Como suele ocurrir con el pasado, eran pocas las cosas que quedaban en pie y, tal vez por eso, los relatos que pude obtener fueron orales e imprecisos. De todos modos, gracias a esa experiencia, conseguí hilvanar los fragmentos ya escritos a través de una crónica de viaje que oscila entre la memoria y el olvido.
Además de sumergirme en mis lecturas y en las ruinas del pasado, pude explorar los alrededores, la materialidad de la naturaleza, el marco sonoro y los movimientos de la corriente guiada por la fantasía de escribir como quien pinta un cuadro, dejándome llevar por la textura y el color. En ese intento imposible por capturar con palabras lo que no tiene forma viajé, recolecté agua, piedras, archivos y fotografías.

Contacto
notedejesllevar@gmail.com
@sol_echevarria_





Andrea Ostera / Residencias espontáneas

ANDREA OSTERA
Residencias espontáneas / 2022, abril

 Bio
Nació en Salto Grande (Santa Fe, Argentina), 1967.
En 1992/93 participa del programa de Estudios Generales en Fotografía en el Centro Internacional de Fotografía (ICP, Nueva York). En 1996 Participa de los Encuentros de Fotografía en Arles y en la I Bienal del Mercosur, Porto Alegre, en 1997. Ese año obtiene la 1ra Mención en el Premio Braque. En 1998 presenta su muestra Fotogramas (C.C. San Martín, Bs. As.) y Conciso, sucinto, preciso (C. C. Rivadavia, Rosario). Entre 1997 y 1999 participa de la Beca Kuitca.  En 2001 completa su Maestría en Artes en la Universidad de Nueva York (Beca Fulbright/FNA). En 2002 recibe el premio Konex.
11 operaciones combinadas (Galería Diego Obligado, Rosario, 2019), Persona (CCK, Bs. As., 2018), Affaire (C.C. Rojas, Bs. As., 2017) son sus muestras individuales más recientes. En 2018, se publica el libro Andrea Ostera. Obras/Works 1994-2017.
Es docente en la Escuela Municipal de Artes Plásticas Manuel Musto, y participa del colectivo Camarada.
Vive y trabaja en Rosario.

Proyecto
De un lunes a un viernes, concentración total para la práctica de la escritura. Ensayar textos para un libro posible. Escribir, leer, corregir, releer, rescribir (palabras en los ojos, palabras en los dedos). Cinco días extraordinarios, en un lugar hermoso, con dos anfitriones amabilísimos. Quiero volver.

Contacto
andreaostera@gmail.com
www.andreaostera.com
@andreaostera